«Fábricas cerradas, autopistas vacías, calles desérticas… son estampas que se han repetido en todo el mundo a medida que la pandemia de coronavirus avanzaba inexorablemente. El parón brusco de las actividades humanas tiene, paradójicamente, un gran beneficiado: el medio ambiente. El descenso de la cantidad de desplazamientos en vehículos a motor, la disminución de la producción industrial y el consumo se traduce en menos contaminación, aguas más limpias y cielos más claros» Leer más
La naturaleza nos ha demostrado que si le damos parte de nuestro tiempo puede devolvernos toda la energía y vitalidad que necesitamos. Podemos compartir el espacio con ella, lo tenemos tan a mano como acercarnos al río Miño, sin techos, ni paredes, ni más distancia entre el agua y tu que tu kayak , sin más ritmos que los que tu marques y con todo el aire por respirar.




